Algo que Leer: Caballo de Batalla

divendres, 19 de setembre de 2014

Título: Caballo de Batalla [War Horse]
Autor: Michael Morpurgo
Idioma original: Inglés
País: UK
Editorial: Licencia editorial para Círculo de Lectores por cortesía de Editorial Noguer
Primera Edición: 2011
Traducción: Isabel Murillo
Número de páginas: 187 pág.
Género: Drama, Novela Histórica, Narrativa Bélica
ISBN: 9788467246445

Sinopsis: 
“Cuando, al estallar la Primera Guerra Mundial, el padre de Albert vende el caballo del muchacho, Joey, al ejército británico, el chico promete ir al frente y recuperarlo.
En medio de la batalla, el ruido ensordecedor de los disparos, los compañeros que perecen en el camino y las penurias de los que sobreviven, Joey se preguntará si esa guerra atroz e inclemente finalizará algún día. Y si es así, ¿se reencontrará con Albert?”

Algo que decir:
Hace un par de años se estrenó la película homónima Caballo de Batalla y, seré yo la única quizás, pero a raíz de esto me enteré de la existencia de ésta novela. Ya en su día resistí las ganas de correr al cine porque me dije "NO, el libro primero!" que es una norma mía personal muy arraigada... paro nanai, fue pasando el tiempo y ni una cosa ni la otra, porque no se dio la ocasión de comprar la novela y finalmente retiraron la película de las salas de cine, así que el tema cayó en el olvido... sin embargo, hace unos pocos meses los colegas de Antena 3 decidieron emitir la película, y a mi señor padre le dieron ganas de verla, así que cuanto más la venían anunciando en televisión y se acercaba la fecha de emisión más me daba a mí fuerte con la neura de que no podía verla sin antes haber leído el libro!
Al final, pasó la fecha de emisión y no le dejé verla (soy cruel, OK) porque, claro, no podía estar la televisión encendida y yo a diez metros negándome a mirarla, porque eso sería tremendamente cruel muy difícil, vaya. Pero bueno, no es eso lo que importa aquí: el caso es, que conseguí hacerme con el libro y demás, por fin y, si sirve para limpiar un poco mi imagen, después de leerlo vimos la película en hermandad familiar y no me gustó, porque como es sabido también odio por norma las adaptaciones cinematográficas de novelas.

Pasa una cosa con ésta novela, o con "éste tipo de novelas", en general, en que el protagonista es un animal, y es que me cuento entre ese tipo de personas que lo sentimos mucho más si vemos sufrir a un animal que si vemos sufrir a una persona, así que esto desde el principio estaba condenado al llanto.

Tsunami de feels aparte, y aunque sí me ha gustado la historia, también debo decir que no tenía nada muy sorprendente... Es cortita y fácil de leer, lo cual puede considerarse muy bueno o muy malo, porque a mí en lo personal me supo a poco y, de hecho, mi primera desilusión fue abrir el libro y descubrir que tenía la letra tan grande, me sentí como si volviera a tener 8 años y me hiciera la niña mayor porque ya leía libros de la serie naranja de Barco de Vapor -de hecho, esos tenían la letra más pequeña-. De hecho, en general la historia me pareció un poco vaga en detalles, tuve la impresión de que narraba poco y aunque, repito, me ha gustado, sí creo que podría haber dado un mucho más de sí.
Habiéndolo leído, creo que es una novela más adecuada para un público juvenil, aunque no está catalogada como tal. No es que alguien más mayor no vaya disfrutarla, pero sí hay novelas más o menos parecidas con algo más de chicha.


Para hacer boca (fragmento extraído de una página al azar -para variar, es el azar de verdad y ha caído un espóiler-): 
“…
-Tranquilo, Joey -dijo en voz baja-. Tranquilo. No te excites. Saldremos bien de ésta, no te preocupes.
Me volví para mirar a Topthorn, que estaba ya en alerta, listo para iniciar la cabalgada al trote que sabíamos que llegaría. Por instinto me acerqué a él y cuando sonó la corneta salimos a la carga de la sombra del bosque para batallar bajo el sol.
El suave chirrido del cuero, el tintineo del arnés y el ruido de las órdenes vociferadas a borbollones quedaron ahogados por el retumbar de los cascos y los gritos de los soldados descendiendo al galope hacia el valle donde se encontraba el enemigo. Con el rabillo del ojo veía el destello de la imponente espada del capitán Nicholls. Sentía sus espuelas en los flancos y oía su grito de batalla. Vi que los soldados de gris que teníamos enfrente levantaban sus rifles y oí el traqueteo letal de una ametralladora y después, de repente, descubrí que no tenía jinete, que no tenía ningún peso a mi espalda y que me encontraba solo delante del escuadrón. Topthorn ya no estaba a mi lado pero, al ver a todos los caballos detrás de mí, supe que sólo había una dirección hacia donde galopar, y era hacia delante. Me empujaba un terror ciego, mis estribos volaban y me azotaban frenéticamente. Sin jinete que transportar, fui el primero en alcanzar los fusileros arrodillados, que se dispersaron a mi llegada.
…”

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