Algo que Leer: Muérdeme!

dilluns, 27 d’agost de 2012



Título: ¡Muérdeme! [Bite Me]
Autor: Christopher Moore
Idioma original: Inglés
País: EUA
Editorial: La Factoría de Ideas
Primera Edición: 2010
Traducción: Lorenzo F. Díaz Buendía
Número de páginas: 309
Género: Novela, Romance, Comedia
ISBN: 9788498006674

Sinopsis: "Ahora que sus antiguos amos vampiros, Joddy y Thomas, están fuera de combate, la joven Abby Normal se ha erigido en señora sustituta de la noche de San Francisco... Un papel que le queda un poco grande a esta adolescente gótica salida, aspirante a vampira y fashion victim, sobretodo ahora que la ciudad ha sido invadida por una caterva de gatitos chupasangres que se han propuesto dejar secos a todos los indigentes y prostitutas con los que se cruzan. Menos mal que Steve, su "dulce amor ninja", y Jared, su mejor amigo gay, están ahí para... ¿ayudarla?
Abby desvela, a través de su diario, esta historia loca y sangrienta, pero très divertida."

Algo que decir:

Doceava novela del consagrado autor satírico estadounidense Christopher Moore, que pone fin a su trilogía (o por lo menos eso se dice por ahora) vampírica, que arrancaba en 1995 con la que fue la tercera novela de Moore: La Sanguijuela de mi Niña [Bloodsucking Friends: a Love Story], y que retomó en 2007 con su ¡Chúpate Esa! [You Suck: a Love Story].

Recapitulemos. Al final de ¡Chúpate esa!, los vampiros Jody y Thomas se encontraban en una encrucijada: debían usar el antídoto sintetizado por Steve, el asiático científico al que su subordinada Abby había seducido y rebautizado como Perro Fu, para revertir su vampirismo y recuperar su humanidad, o sería mejor continuar en su actual estado? Jody claramente no quería renunciar a su inmortalidad: siempre había sido una mujer tirando a débil y dependiente, de modo que el poder y confianza en sí misma que el vampirismo le había aportado eran algo de lo que difícilmente estaría dispuesta a desprenderse... pero Tommy, por contra, no lo tenía tan claro: él añoraba su vida y tendencias humanas, el vampirismo le había caído como algo curioso, para un rato, para un tiempo, pero ¿estaba dispuesto a seguir así por toda la eternidad? ...para ahorrarles tomar tan fatídica decisión, y sin consulta previa, Abby resolvió encerrarlos a ambos en bronce durante su sueño diurno postergando de éste modo el dilema, y así quedaba el asunto... hasta ahora, que la amenaza vampírica ha regresado a San Francisco, en forma de gato vampiro: Chet, el minino obeso del que Jody y Tommy decidieron alimentarse durante un tiempo en ¡Chúpate Esa!; y la plaga se extiende rápidamente a través de la horda de gatos, y de ellos a las ratas, que infestan las calles de San Francisco.
El problema se saldrá, como es costumbre, rápidamente de madre implicando a los habituales: los Animales, ex-compañeros de curro de Tommy; los policías Rivera y Cavuto; el Emperador, junto a sus fieles escuderos, el valiente Lázaro y el impulsivo Holgazán; y cómo no, la intrépida, descocada, très guay y siempre malhablada Abby Normal, quien persigue a partes iguales la paz en San Francisco y su sueño de vampirismo.

Ésta ha sido, quizá, y siempre desde mi más humilde opinión, la más floja de las entregas de la saga vampírica de Moore. No porque el argumento fuera necesariamente más flojo sino porque dentro de su ya más que habitual descontrol y locura colectiva creo que se le ha ido más que nunca. En anteriores entregas, también, la historia estaba en mayor medida protagonizada por Jody y por Tommy quien, cada uno a su particular manera, resultan entrañables, pero ésta vez se respiraba (como ya era de esperar) Abby por todos lados y eso es divertido para un par de capítulos: es una chiquilla simpaticota, dicharachera, alocada y más basta que unas bragas de esparto...pero llega un punto en que puede llegar a hartar.
Me gustó como cierre de la saga, eso sí: creo que ya tocaba, era necesario terminarla porque claramente, hubiera sido un crimen dejarla tal como acaba en ¡Chúpate Esa!, más colgada que un chorizo. Hubo puntos del argumento que no me quedaron muy claros, debí perderme "algo" el algún momento, o quizás es que no se explicaba? Espóiler: No entiendo por qué Elijah se volvió chiruli Fin del espóiler ...si alguien sí lo entendió, me gustaría que me resolvieran ese tema, enserio. Pero bueno, todo el resto bien, me pareció un buen final, con su punto justo de mala leche, ternura y humor.

Para hacer boca (fragmento extraído de una página al azar):
"
Así que solté "¡Rawr!", esperando estar enseñando los colmillos.
Y él dijo: "Hola, Abby".
Y yo: "¡Rawr! ¡Temedme!".
Y él: "Eso no es de vampiros. Decir rawr no es de vampiros".
Y yo respondo: "Sí que lo es. Estoy mostrando mi poder animal y mi ferocidad".
Y él replica: "No, no lo es, sólo dices rawr en voz alta. No es algo de vampiros".
"Podría serlo", digo en mi defensa.
Y Jared va y dice: "No creo que lo sea, Abs".
Y yo: "Qué te parece si te chupo hasta dejarte seco y luego te echo en la caja del gato, Jared? ¿Sería eso de vampiros?".
Y él: "Vale. Lo siento. Rawr es algo de vampiros".
Así que miro a Flood con pena, porque lo he humillado en el campo de batalla. Pero es en el monstruo bondadoso donde más brilla la humanidad, así que le digo: "Es cosa de vampiros sólo para algunos de nosotros. Y mira, soy una nosssssferatu. Igual que tú, solo que, bueno, sin ser un retrasado en moda. Por cierto, ¿por qué pareces salido de un escaparate de Banana Republic?". Flood siempre ha sido de vaqueros y franela, como si estuviera atrapado en un vórtice grunge de los noventa, pero ahora va todo de lino y cuero.
Y Flood replica: "Hasta hace unas horas corría desnudo por las calles".
Y yo le digo: "Vale. Perdona".
Y él: "Tenemos que irnos, Abby. Tengo que encontrar a Jody y necesito tu ayuda".
..."

0 comentaris:

Publica un comentari a l'entrada